El dolor pélvico crónico se define como un dolor de, al menos seis meses de evolución que afecta a la esfera pélvica y es susceptible de tener repercusiones cognitivas, comportamentales y sociales, sin ningún marcador biológico específico. Por ello, el abordaje del dolor pélvico crónico debe ser multidisciplinar y el tratamiento será a largo plazo. Como elementos desencadenantes pueden darse procesos infecciosos (infecciones urinarias, prostáticas,…), antecedentes traumáticos o quirúrgicos. Además en estos pacientes se suele asociar un elevado componente de estrés.

La fisioterapia del suelo pélvico tiene como objetivo la desensibilización y normalización de los tejidos implicados en todo el proceso inflamatorio que conlleva el dolor. Para ello se utilizan técnicas manuales intracavitarias, diatermia profunda, estiramientos y punción seca.