Es cualquier pérdida involuntaria de orina que supone un problema social o higiénico. Es importante diferenciar desde un principio el tipo de incontinencia que padece, ya que el tratamiento varía en función del diagnóstico.

  • Incontinencia urinaria de esfuerzo: por un aumento súbito de la presión intraabdominal asociada a un esfuerzo físico (correr, reír, toser…). Se produce por la disfunción del mecanismo de cierre uretral durante la fase de llenado vesical.
  • Incontinencia urinaria de urgencia: deseos súbitos de miccionar, difícil de demorar y con miedo al escape. En algunos casos puede existir una hiperactividad del detrusor o vejiga hiperactiva que se caracteriza por la presencia de urgencia miccional (deseo súbito de orinar que no puede detenerse), con o sin incontinencia urinaria, aumento de la frecuencia miccional y en ausencia de infección del tracto urinario inferior u otra patología que explicase dicha patología.
  • Incontinencia urinaria mixta: combinación de la IU de esfuerzo y la IU de urgencia

En los varones, la incontinencia puede deberse a intervenciones quirúrgicas, lesiones o traumas uretrales, problemas de control neurológico y demencia.

En los varones sometidos a una prostatectomía radical o parcial la incontinencia urinaria es normal; su recuperación será progresiva tras los meses de la intervención y, gracias a la fisioterapia, los tiempos de recuperación se acortan. El tratamiento precoz aumenta las posibilidades de éxito, ya que en los casos con mayor tiempo de evolución el objetivo se basa en reducir las secuelas y mejorar la calidad de vida del paciente y no tanto en conseguir una continencia total.  

La reeducación pelviperineal debe adaptarse a cada paciente, ya que presentan diferentes grados de lesión del esfínter uretral y la musculatura del suelo pélvico. Los objetivos del tratamiento son fortalecer la musculatura del suelo pélvico y la reeducación miccional a las actividades de la vida diaria.