Cálculos en el riñón  (Cólico nefrítico)

Los cálculos o litiasis renal son el resultado de la precipitación de alguna de las diversas sustancias que son eliminadas por el riñón en la orina. Los más frecuentes son aquellos formados por sales cálcicas como oxalato cálcico (70%) y fostato cálcico, ácido úrico (12%), cistina (2%)  y estruvita  (de origen  infeccioso).

La incidencia máxima de esta enfermedad tiene lugar entre la tercera y quinta década de la vida, y afecta con más frecuencia a los varones (2-3/1), aunque en los niños la incidencia es similar en ambos sexos. En España tiene una prevalencia (total de la población afectada) del 4,16%  y una incidencia (nuevos casos  al año) del 0,27% , aunque la distribución por regiones es muy variable (desde la prevalencia del 2,95% en Granada (zona de Lanjarón) al 12,6% en la Comunidad Balear).

Síntomas

Los cálculos del aparato urinario se manifiestan de diversas formas dependiendo de su origen, tamaño y localización, siendo lo más frecuente el dolor cólico que ocurre cuando el cálculo produce una obstrucción al paso de orina en cualquier porción del uréter, provocando hiperpresión y distensión de la vía urinaria y las cavidades renales, produciendo un intenso dolor.

El cólico renal es un dolor intenso de instauración súbita que se localiza en la región lumbar del lado afecto, y que se puede irradiar al abdomen, la ingle y testículo o vulva. Puede acompañarse de sudoración, palidez, nauseas y vómitos; tal es la intensidad del dolor. Si está próximo a la vejiga, el paciente puede presentar también deseo miccional continuo, escozor y micción frecuente.

Otros problemas que puede causar son la emisión de orina teñida de sangre (hematuria) e infección de la orina al existir un mal drenaje de la misma.

Un aspecto importante a tener en cuenta es el tamaño del cálculo; generalmente sólo aquellas de menor tamaño (menores de 1 centímetro) pueden pasar al uréter y producir un cólico. Las litiasis de mayor tamaño, si no se tratan pueden seguir creciendo y comprometer finalmente la función del riñón.

Dada la intensidad del dolor, ante un cólico de riñón es frecuente tener que acudir a recibir asistencia médica con carácter de urgencia, dada la intensidad del dolor. Si el cálculo mide menos de medio centímetro, generalmente se podrá expulsar dificultad, aunque el proceso puede suponer varios días en los cuales puede presentar otros episodios dolorosos. Cuando la piedra progresa y accede a la vejiga,  se produce el cese del dolor y ésta será eliminada con la micción.

 

Diagnóstico

Generalmente se realizarán de forma inicial, unos análisis de sangre y orina, sobre todo para valorar la función renal y descartar la presencia de infección urinaria. Asimismo, le será practicada una radiografía simple (sin contraste) para valorar el tamaño y la posición del cálculo (a excepción de los casos en que la piedra sea de ácido úrico únicamente, que no son visibles en la radiografía). La ecografía nos da información de la posición de la litiasis en muchos casos y, sobre todo, del grado de obstrucción que tenga el riñón afectado. Caso de requerirse tratamiento, será recomendable obtener una radiografía de contraste o un TAC para valorar más detalladamente la posición y tamaño de la litiasis, así como su repercusión funcional.

Es recomendable visitar a su Urólogo, que se encargará de:

  • Verificar la expulsión del cálculo y el restablecimiento de la morfología/función renales.
  • Estudiar la composición del cálculo, identificar algún trastorno metabólico que pueda ser causa de la litiasis e instaurar tratamientos que intenten prevenir la formación de un nuevo cálculo.
  • En el caso de que no se haya expulsado o tenga un tamaño que impida su expulsión, es necesario valorar la situación de la litiasis y la estructura y funcionalismo del tracto urinario, de cara a un tratamiento de la litiasis.

 

 

Tratamiento

La Litotricia es una técnica no invasiva que consigue la fragmentación del cálculo gracias a la generación de ondas de choque. Aunque el número de ondas requeridas y la intensidad de las mismas dependen de la posición del cálculo (mejor tasa global de fragmentación si está en el riñón), su tamaño, la dureza del mismo, los modernos aparatos de litotricia sólo requieren de una pequeña sedación para aplicar el tratamiento. En la mayor parte de los casos, se realiza en régimen ambulante/corta estancia, requiriendo un control en unos días para verificar el éxito del tratamiento.

El tratamiento endoscópico  (Ureteroscopia) de la litiasis ha experimentado un auge en los últimos años. Nuestro grupo acumula una gran experiencia en este tipo de tratamiento, de hecho es nuestra primera elección ante cálculos ureterales en mujeres y los localizados en la parte distal del uréter  (la más próxima a vejiga) en varones. Se puede realizar la extracción de la litiasis con una pinza y/o cestillo especialmente diseñados para este propósito, pudiendo recurrir a otras fuentes de energía si se precisa la fragmentación del cálculo (Lithoclast, Walz o láser de Holmio), en régimen de corta estancia/24h y bajo sedación/anestesia regional. En casos seleccionados, se opta por realizar este tratamiento en uréter proximal (el que está cercano al riñón) e incluso en cavidades renales, si bien en estos casos se utiliza un instrumental más específico y costoso (ureteroscopio flexible; la única fuente de energía que podemos emplear en estos casos es el láser), requiriendo anestesia general y generalmente 24h de ingreso.

También se puede realizar un abordaje renal percutáneo (a través de la piel) en caso de litiasis renales de gran tamaño o en las cuales la litotricia o los métodos endoscópicos no han resultado eficaces. El procedimiento requiere anestesia general y emplear fuentes de fragmentación (las mencionadas previamente o la energía ultrasónica).

En casos seleccionados, se requiere de abordaje laparoscópico o mediante cirugía abierta para la resolución del caso.

 

Prevención

Una vez resuelto el caso, conviene determinar si existe alguna predisposición o susceptibilidad de que se repita el proceso; para ello es conveniente realizar un estudio metabólico que nos pueda orientar acerca de alguna terapia específica en este sentido.