Seminograma

El semen es un líquido blanco o grisáceo que se expulsa desde la uretra en la eyaculación. El eyaculado es el producto de la mezcla de secreciones procedentes del testículo, donde se producen los espermatozoides, con las secreciones de la próstata, vesículas seminales y glándulas bulbouretrales. Normalmente cada centímetro cúbico de semen contiene millones de espermatozoides, pero la mayor parte del volumen (más del 90%) se debe a las secreciones de las glándulas de los órganos reproductores masculinos (próstata y vesículas seminales, fundamentalmente).

El objetivo del semen es meramente la reproducción, pues actúa como un “vehículo” para transportar los espermatozoides al tracto reproductor femenino. Aunque la eyaculación de semen acompaña al orgasmo y al placer sexual, la erección y el orgasmo son controlados por mecanismos independientes.

El espermatozoide se desarrolla dentro de los testículos a partir de una célula denominada espermatogonia (llamada célula germinal madre primitiva). La espermatogonia se divide para producir espermatocitos, que luego se transforman en espermátides. El espermátide desarrolla su cola y la célula adquiere gradualmente la capacidad de moverse, evolucionando finalmente en un espermatozoide maduro. Este proceso tarda unos 60 días y el esperma tarda otros 10 a 14 días en pasar a través de los conductos de cada testículo y el tubo de maduración del esperma, el epidídimo, antes de poder salir al exterior en el semen durante la eyaculación.

Las vesículas seminales contribuyen normalmente a más de la mitad del volumen seminal. Sus secreciones son especialmente ricas en un azúcar denominado fructosa, que es un nutriente esencial para los espermatozoides. También producen una sustancia que causa que el semen se coagule (sea pegajoso o gelatinoso) después de la eyaculación y, que parece ser útil en la reproducción al mantener el semen en el cuello del útero de la mujer.

Las secreciones de la próstata contienen varios productos es el antígeno específico de la próstata (PSA). El PSA es una enzima (un catalizador que causa reacciones bioquímicas) de un tipo denominado coagulasa. La función primordial del PSA es licuar el semen coagulado, de modo que los espermatozoides puedan escapar de él y progresar para fertilizar el óvulo en el tracto reproductor de la mujer.

El semen se coagula casi inmediatamente después de la eyaculación formando un líquido pegajoso y gelatinoso. Se licuará de nuevo después de 5 a 40 minutos. Es bastante normal que el semen forme glóbulos gelatinosos y esto no indica ningún problema de salud o de fertilidad. La dificultad para coagularse y a continuación licuarse puede causar problemas de fertilidad.

El volumen medio de semen producido en la eyaculación es de 2 a 5 ml. Los volúmenes sistemáticamente menores de 1,5 ml, (hipospermia) o mayores de 5,5 ml. (hiperespermia) son probablemente anormales. Los volúmenes más bajos pueden ocurrir después de eyaculaciones muy frecuentes y los volúmenes más altos se observan después de una abstinencia prolongada.

Definición según la OMS

     -La concentración de espermatozoides debe ser al menos de 15 millones por ml.

     -El volumen total de semen debe ser al menos de 1,5 ml.

     -El número total de espermatozoides en la eyaculación debe ser al menos de 39 millones.

     -Al menos el 58% de los espermatozoides deben estar vivos (es normal que hasta el 42% estén muertos).

     -Al menos el 4% de los espermatozoides deben tener una forma y contorno normales.

     -Al menos el 40% de los espermatozoides deben moverse, ya en progresión o sin ella.

     -Al menos el 32% de los espermatozoides deben moverse hacia delante, incluso aunque sea con lentitud.

Acerca de la concentración en el semen de las principales sustancias, el ácido cítrico y la fructosa reflejan la capacidad secretora de la próstata y de las vesículas seminales. Los niveles normales de ambas sustancias en semen eyaculado deben ser superiores a 52 y 13 micromoles, respectivamente.

Normas para una correcta recogida de la muestra

Las normas para una adecuada recogida del semen para evaluar sus características y potencial fertilidad (en la recogida para evaluar el resultado de una vasectomía es más simple; en este caso basta únicamente con saber si hay espermatozoides en la muestra y no importan tanto otros parámetros) se podrían resumir en :

-Debe ser recogido tras una abstinencia sexual de 2 a 5 días, en un recipiente estéril de boca ancha, recogiendo la muestra por completo y entregada, como máximo, una hora después de haber sido obtenido.
-Es importante procurar una buena higiene genital y de las manos previamente a la recogida
-Indicar si ha tenido episodios de fiebre en los últimos 3 meses, cualquiera sea la causa.
Los resultados del análisis pueden verse afectados por muchos factores, incluido el modo de recogida, el tiempo transcurrido entre la eyaculación y el análisis de la muestra de semen o cómo se guarda la muestra cuando se transporta al laboratorio.

Es importante tener en cuenta que puede haber una gran variación en el recuento de esperma de un individuo, incluso en espacio de unos pocos días. Una única muestra, si los resultados no son favorables, no es adecuada para evaluar la calidad del semen. En tal caso, es importante que se analicen al menos dos y preferiblemente tres o más muestras, entre las que haya un período de 3-4 semanas de diferencia.

El recuento de esperma sólo orienta acerca de la capacidad de fecundación y un recuento normal no garantiza el éxito. Además, y de forma paradójica, el que haya más cantidad no es necesariamente mejor, ya que un recuento de esperma demasiado alto puede dar como resultado problemas de fertilidad.

¿Está en declive la fertilidad masculina?

Algunos sugieren que el recuento de esperma está en declive, otros que no ha habido cambios. Incluso si disminuye el recuento de esperma, el efecto sobre la fertilidad no está claro. En la actualidad, no hay una evidencia clara sobre ninguna de estas opiniones. No obstante, son más numerosos los artículos que han sugerido que el recuento de esperma está disminuyendo y la fertilidad masculina está en declive.

¿Cómo puedo conservar mi fertilidad?
  •      Adopte un estilo de vida sano, con una dieta equilibrada y ejercicio regular.
  •      No fume ni tome drogas.
  •      No beba alcohol o mantenga el consumo dentro de los límites recomendados.
  •      Intente evitar la exposición a tóxicos industriales y profesionales.
  •      Evite la exposición a enfermedades de transmisión sexual adoptando prácticas sexuales seguras.

Las posibilidades de concebir en una pareja joven y sana son de un 80% al año, así que una demora de tres a seis meses antes de concebir no es rara. Es razonable solicitar una evaluación inicial después de seis meses de relación sin protección en los que no se ha concebido.